El uso de genéricos colectivos (alumnado en lugar de alumnos), de desdoblamientos (hijos e hijas en lugar de hijos) o la utilización de abstractos (la dirección en lugar de los directores) son algunos ejemplos de cómo utilizar un lenguaje no sexista, un lenguaje que no discrimine a las mujeres.
La Ley Orgánica para la igualdad efectiva establece entre sus principios generales la implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones, culturales y artísticas.
El Instituto Asturiano de la Mujer a fin de atender las dudas referentes a un uso no sexista del lenguaje, pone a disposición un buzón de consulta al que puedes acceder escribiendo un correo electrónico a:
lenguajenosexista@asturias.org